martes, 8 de mayo de 2012

Mensaje al Cielo

Afilando el valor en mi batalla absurda,
asesinando mis palabras, estrangulo mi garganta sin piedad.

La soledad que me acompaña es la misma que asesina.
Ahorrándome el discurso ... Te sueño, te quiero.

No me dejes morir ...
Abraza el abrigo que empaña la lluvia en mis mañanas.
Canta conmigo en el silencio y no me olvides, que hoy tu nombre mi alma extraña.

Hoy te dedico aquel poema que jamás leerás, que nunca entenderás.
Que jamás tocarás, como tu recuerdo en mi presente ... Aquí te quedarás.

Sin cansancio, en cada estrella te buscaré y con cada luna te recordaré,
Más no pretendo consuelo, cierto es ...
Un año después, el tiempo pretende madurar tu recuerdo.

Restándome lágrimas, niego cegada a mi voluntad,
Te dejo libre, enmarcando tu sombra necia ...
Hoy caminarás con mi verdad,
Sé que tenerte ... nunca fue casualidad.



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