sábado, 10 de septiembre de 2011

La noche, Mi Fiel Amante

Camino sin dirección,
meditando aquella gran lección.

Hoy salvo el recuento de lo que he perdido, cuestionando mi soledad.

Entre vanos intentos, voy buscandome aliento.
Enfriando mi fe...
Y sin volver a caer me abrazaré a mi refugio.

Noches de consuelo,
Noches llenas de recuerdos,
Malditas noches de helada soledad
Me vas matando sin piedad, tan fría como mi verdad.

Testigo fiel, también sentiste pena de mi
Adueñándote de mis esperanzas, cambiándome la fantasía.

Terminamos siendo blanco y negro, sin distinción de sabores,
por la secuela del perfume de falsos amores.

Sola con la Luna, esa que ilumina esta habitación
haciendome amena la espera del retorno a mi emoción.

Alma que ha de dormir por un suspiro,
muriendo por una fragancia de aquel verso que ruega.
Alma mía, tu que nada pides pero que todo entregas,
vuélvete caricia, haciéndote propicia
Bella amapola, palpa mi latir a ciegas.

Mas, Hoy...
Noche, mi amante leal
Renaceré en mis miradas
Te traicionaré sonriendo,
Seré fugitiva de tu infierno a ciegas.

Y aunque con cada mañana te respire
y mi cuerpo te sienta
Hoy dejaré mi dolor en venta.

Mientras te ignore callando.
Yo seguiré caminando
Y tu distante enemiga, volverás a mi
como en noches como estas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario